Guía básica de supervivencia para primíparos

Preguntas frecuentes, soluciones y tips.

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En el momento en que me encuentro redactando este artículo, aún faltan muchos estudiantes por salir a vacaciones; y algunos otros ni siquiera saldrán. Si este último es su caso, ya sea por que va a realizar cursos de verano para adelantar materias (o en su defecto, repetirlas) o porque estudia en una universidad pública y recién ingresó al semestre, mi sentido pésame compañero…

Espero que esta sea su reacción

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A principios del 2012 el Ministerio de Educación Nacional de Colombia estaba liderado por María Fernanda Campo: una vallecaucana con título de ingeniera industrial que se enfocó en la política. Lastimosamente, se hizo famosa porque pretendía reformar la Ley 30 de 1992 que organiza la educación superior en el país. Inicialmente esta reforma abría las puertas del sistema de educación superior a la inversión privada con ánimo de lucro. El Gobierno nacional retiró el artículo que planteaba esa posibilidad debido a las protestas estudiantiles y profesorales que se desataron con esa medida.  El 4 de noviembre de 2011, el senador por el Polo Democrático Alternativo (de esa época), Camilo Romero, pidió su renuncia del cargo de ministra de Educación, aduciendo que no representa los intereses de la comunidad universitaria; pero no fue sino hasta el día 20 de agosto de 2014 que, por fortuna para nosotros (¡sí, cómo no!), llegó Ginna Parody a reemplazarla. Luego daremos de qué hablar sobre esta nueva ministra.

Pero no todo lo que hizo fue malo. Por lo menos, a través del portal ‘Colombia Aprende – la red del conocimiento‘ (que es propiedad del Ministerio de Educación) y con la ayuda de Bienestar Universitario de la Escuela Colombiana de Ingeniería, las psicólogas Diana Marcela Cárdenas y  Ana María Marín hicieron un FAQ (Frequently Asked Questions) respecto a primíparos y su encuentro con la universidad.

Según el mismo portal, su motivación fue: “los primíparos se la pasan dudando y tragándose las preguntas. Que el temor por las calificaciones, que por no hacer empatía con nadie o no saber qué elegir entre la amplia oferta de planes para invertir el tiempo libre“. Pero la historia no termina ahí. Al parecer, esto se debe también a la creciente avalancha de burlas y actos de bullying que los estudiantes de semestres superiores le realizaban a los más nuevos. Así es como El periódico El Heraldo, de Barranquilla, el 24 de enero del 2012 y por medio de la escritora Ana Milena Pugliese, publicó un artículo títulado “Tips para que no pases por primíparo en la universidad”. También, el periódico El Tiempo, el 13 de marzo del 2012, publicó un artículo con autor desconocido, que se tituló: “‘Las primíparadas’ y cómo no ser víctima de ellas”. No sé ustedes, pero creo que este FAQ fue hecho realmente por motivos diferentes a los que se expresan en el portal Colombia Aprende.

“Para algunos el ser primíparo es solo un estado de desorientación típico del primer día en que se ingresa a la universidad, y por lógica se desconoce de muchos procedimientos como por ejemplo el uso del carné, las vías de acceso, entradas, ubicación de salones y edificios.” Por eso, hoy quiero tener un gesto de solidaridad con nuestros futuros compañeros primíparos -y también para los que no son primíparos y se engancharon con la historia- pues haremos lo que gran parte de los universitarios somos expertos en hacer: un ‘copy paste‘ de las FAQ, y comparados con mis respuestas. No obstante, también damos a conocer los tips publicados en El Heraldo. Juzguen ustedes.

Preguntas frecuentes al ingresar a la U.

CA: Colombia Aprende.

DP: Daniel Peñuela.

1. Si falto a la inducción, ¿no pasa nada?

CA: La sugerencia es asistir, pues es una especie de ritual donde los jóvenes se inician en la vida universitaria y se constituye en el proceso de adaptación, conocimiento y ubicación de este contexto. Allí se arman grupos de trabajo y se establecen relaciones de amistad, lo cual favorece una buena vida universitaria.

DP: Realmente no es que vaya a pasar algo. En mi caso, sólo fui el primer día y el último (para recibir el horario). No me arrepiento de no haber asistido, pues, por lo que supe, sólo realizaron actividades de integración. Es decir, en la primer semana de inducción (como le llaman en mi universidad) no van a ver clase, sólo van a realizar un tour por toda la instalación. Le recomiendo que se aprenda rápidamente el nombre de los bloques y la forma en la que están distribuidos los salones para que no termine por error en la clase equivocada (nunca me pasó).

2. ¿Ahora puedo faltar a clases?  

CA: Si de poder se trata, se puede; en últimas, esto es algo que esperan los jóvenes con ansias. Sin embargo, esta ausencia genera consecuencias negativas como atrasarse en los temas vistos y perder la secuencia de los mismos, lo cual no permite integrar el conocimiento o incluso quedar excluido, pues en algunas universidades el reglamento exige la asistencia permanente a las sesiones e incluso puede considerar la incidencia de las fallas en las notas.

DP: Obviamente vas a poder faltar a clases, a todas las que quieras. Yo lo he hecho (mamá, si lees esto, es mentira), y creo que todos los que ya llevan tiempo en una universidad, también. Pero así como tienes esa libertad, puedes perder oportunidades, e incluso notas, porque muchos profesores realizan ‘comprobaciones de estudio’ y esto puede representar el 0 o el 5 que al finalizar el semestre te podrá ayudar a salvar la materia. Cabe aclarar que si vas a estudiar en una universidad pública, no hay forma de perder por faltas; pero si tu caso es entrar a una universidad privada, en muchas de las clases los profesores toman nota de quiénes asisten y quiénes no (si no cumples el horario, puedes reprobar la materia).

3. ¿Qué tan autónomo voy a ser? ¿Mis padres se van a enterar de mis notas?

CA: Existe la creencia de que el estudiante universitario por “ser grande” gana autonomía y que por lo tanto los familiares se distancian del seguimiento. Lo cierto es que actualmente la mayoría de universidades adelantan programas de acompañamiento en los que vinculan a la familia, y por esta vía ellos se enteran de la realidad académica de sus hijos. Así que el estudiante es autónomo y esto implica que sea responsable.

DP: Tus papás siempre se van a poder enterar de tus notas. Si usted es un padre de familia y está leyendo esto, puede ir a la universidad con su cédula original para preguntar por las notas de su hijo, sólo debe acercarse a la facultad donde se encuentre registrado. JAQUE MATE, PRIMÍPAROS. Aunque esto no siempre es así. En todas las universidades hay un sistema de  notas, que los profesores (en mi caso) CASI NUNCA LLENAN. Entonces para saber cómo vas en el semestre, no se podrán dar cuenta hasta que la universidad no genere el tabulado de notas (y esto sólo ocurrirá un mes -o tal vez más- después de terminar el semestre). Vas a ser autónomo porque puedes escoger con qué tipo de gente juntarte, o con qué profesores ver determinada materia, e incluso, escoger materias.

4. ¿A dónde puedo acudir si pasado un tiempo siento que no me he adaptado?

CA: Las universidades cuentan con excelentes servicios de asesoría psicológica, tutorías, consejerías y acompañamiento, que brindan la oportunidad de abordar a tiempo este tipo de situaciones. En muchas incluso se vincula a la familia en los procesos de formación de los jóvenes.

DP: Viejo, si a usted le ha dado duro adaptarse a la universidad, puede ser por varias razones, entre las que se encuentran: ser un antisocial, no está estudiando lo que a usted le gusta, o si de verdad le gusta lo que está estudiando, está en el lugar equivocado (escoja otra universidad). Trate siempre de hablar estos temas con sus papás, cuéntenle la situación. Es su futuro el que está en juego. Acuda a la psicóloga que ofrece la universidad y cuéntele un poco. Fresco que nadie lo va a tildar de loco. Las cosas son diferentes en la U.

5. ¿Qué me aconsejan para hacer un buen uso de mi tiempo?

CA: Tener en cuenta horarios de clases, actividades básicas cotidianas y estudio independiente (dos horas de trabajo por cada crédito académico), para dedicar también tiempo a la familia, los amigos, las prácticas deportivas y las relaciones afectivas. Seguramente encontrarás muchos planes culturales, como obras de teatro, conciertos, cine clubs, etc. Aprovecha tu tiempo libre asistiendo a estos eventos sin descuidar las responsabilidades académicas.

DP: No se vaya a poner a perder el tiempo con una nueva pareja que consiguió en la universidad o con sus nuevos compañeros. Separe sus horas diarias de estudio. Deje la rumba y el trago para los fines de semana (excepto para las semanas en las que tenga parciales). Si tiene huecos (los huecos son los tiempos que hay entre clase y clase) trate de sentarse en una de las mesas y repase los temas vistos. Esto representará la diferencia a la hora de presentar parciales.

6. ¿La exigencia académica será mayor?

CA: Suele aumentar considerablemente, dado que los diferentes contenidos temáticos son de mayor profundidad y complejidad. Además, la duración del periodo académico es diferente: mientras que en la educación secundaria se cuenta con un año para dosificar el proceso, en la universidad generalmente los periodos son semestrales.

DP: Sí, recuerde que un semestre no son realmente seis meses, son apenas cuatro. Esto significa que los profesores van a meter los temas en un compresor y le van a poner a leer todo lo que usted no quiso leer en esa clase de Español (o Lenguaje).

7. Si me gustan los deportes o la música, ¿puedo cultivar estas aficiones?

CA: Claro que sí, ya que los diferentes departamentos de bienestar universitario cuentan con una amplia oferta en diferentes disciplinas deportivas, culturales y artísticas.

DP: Sí, siempre y cuando su horario le de tiempo para asistir a los cursos gratuitos que ofrece Bienestar Universitario. Incluso, podría hacer parte del grupo musical o del equipo deportivo de la U.

8. Si tengo un excelente promedio, ¿qué incentivos obtendré?

CA: Un excelente promedio permite postularse a becas, intercambios, monitorías y otros incentivos y a largo plazo seguramente genera posibilidades de ser seleccionado para una buena práctica o becas en posgrados, entre otros.

DP: Todo depende de la universidad. En mi caso, ofrecen hasta el 50% de descuento en el valor de la matrícula. Además del reconocimiento que te puede otorgar el título al momento de la graduación.

En conclusión, sólo se es primíparo una vez. No te de pena preguntar, de las embarradas solo quedarán buenas anécdotas para el futuro. Asume tu nuevo rol de universitario con responsabilidad y busca apoyo cada que lo necesites.

¿Cómo no ser víctima de una primiparada?

Aquí, y con base en la experiencia de varios estudiantes consultados, algunos tips básicos para evitar ser víctimas de estas bromas:

Desconfíe

Si hay información que no está clara del todo o se desconocen algunos aspectos de la universidad, tales como la ubicación de aulas de clase, oficinas, baños, etc.; se puede preguntar, pero es recomendable que sea al personal administrativo o guardias de seguridad. “Ellos le tienen como cariño a uno porque lo ven todo ‘chiquito’ y siempre lo ayudan”, asegura Mariana.

También es indispensable asistir a la semana de inducción, porque allí se realizan recorridos para conocer las instalaciones, entre otras actividades que ayudan a conocer el plantel.

Mire por dónde camina

No ser ‘elevado’ es un aspecto muy importante. Hay que estar atento a todo: dónde se ponen las pertenencias (para evitar pérdidas o robos), a qué hora inicia cada clase, revisar el número del edificio y del salón que figura en el horario y finalmente, mirar por dónde se camina, para que no se repita la historia de José Orlando.

Aprenda a identificar situaciones

Si aparece un billete o una moneda en el piso de una zona bastante transitada, no se debe creer que sea un día de suerte. El dinero está puesto ahí con la intención de que alguno de los primíparos lo recoja para luego ridiculizarlo. ¡Absténgase de agarrarlo!

Es muy diferente que el dinero aparezca en un baño o en un salón cuando ha finalizado una clase, pues posiblemente se le cayó a alguien; pero si hay varias personas alrededor y nadie se atreve a recogerlo, significa que le tienen una broma preparada.

Siéntase seguro y orgullo de ser primíparo

No se avergüence de ser novato, al fin y al cabo todos los universitario pasaron por esa etapa; al contrario siéntase feliz y afortunado de pertenecer a una institución de educación superior. Tampoco camine en manada por toda la universidad; eso sólo refleja su inseguridad y su temor frente al cambio que está asumiendo.

No quiera parecer más experimentado

Los viernes son claves para hacer primiparadas. Si lo invitan a tomarse una cerveza y usted tiene 16 años, no pretenda verse o comportarse como una persona mayor y experimentada en el tema del alcohol, pues primero: es ilegal, y segundo: quienes planean las bromas sólo quieren verlo borracho y tomarle fotos para publicarlas y ridiculizarlo.

Por último, los “tips para que no pases por primíparo en la universidad”, de El Heraldo:

“No importa llegar tarde a clase, lo importante es no preguntar ¿dónde queda el salón?”
Andrés Cortés Díaz
Estudiante de Ingeniería Industrial

“No caminar por la orilla de pasillos principales, sino por la mitad, como si nada”
Fabrizio Viñas
Estudiante de Ingeniería Industrial

“No comprar una cantidad de cuadernos. Lo mejor es llevar una ‘5 materias’”
Daniela García
Estudiante de Diseño de Modas

“No anden en manada.”
Daniel Peñuela
Estudiante de Mercadeo Internacional y Publicidad

Cuéntanos tu experiencia como primíparo o tus dudas como futuro primíparo. Estaremos para ayudarte.

 

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